16 dic. 2009

¡¡¡¡MI NIETA HA NACIDO!!!!




Hola a todos. Hoy tengo una noticia estupenda, ¡fantástica!: MI NIETA HA NACIDO.
Es una niña preciosa, bueno, soy su abuela ¿qué voy a decir?
Lamento no haber contestado a vuestros comentarios, pero he estado en el hospital.
El martes día 15 de diciembre nació Triana. Estoy muy emocionada, supongo que comprenderéis que no tenga cabeza para decir nada más.

Pronto colocaré una entrada cómo es debido, ahora no tengo mucho tiempo, pues he de ir a trabajar y luego al hospital. En cuanto les den de alta y me quede un poco más tranquila continuaré con el blog. Sólo quería haceros participe de mi alegría, y presentaros a la niña.

Gracias a todos.







Jorge García es el orgulloso padre.

11 dic. 2009

La espera


Teresa descendió con templanza los peldaños que conducían al jardín. Su largo y elegante vestido alisaba la hierba con cada paso. Portaba en sus manos un viejo y desgastado libro que abrazaba a su pecho con ternura.
Como si se tratase de un ritual, lo sujetó con una mano mientras que con la otra alisó las inexistentes arrugas de su vestido antes de tomar asiento en el banco. Un sauce llorón permitía que algunos finos rallos de sol se filtraran entre sus ramas y la acariciasen. La mujer dejó el libro en su regazo para llevar sus manos a la cabeza y alizar su larga melena, una melena que el tiempo, caprichoso, se había encargado de platear.
La anciana, sin bajar la cabeza abrió el libro, y la inercia o la costumbre, provocó a quedarse en una página amarillenta en la que apenas podía distinguirse las letras. Acarició la hoja con las yemas de los dedos, esbozando una sonrisa al tiempo que sus labios comenzaban a recitar los versos memorizados, como si de una oración se tratase.
Su mirada paseó por el jardín, posándose en un deteriorado caballo de madera descolorido casi oculto por la maleza. El viento y la lluvia habían sido sus únicos compañeros de juego, y al igual que el columpio, jamás habían escuchado risas infantiles.
Teresa continuó pasando sus finos dedos por la caligrafía, como haría un ciego leyendo en braille.

Su mente viajó retrocediendo en el tiempo. Ahora era una mujer joven, enamorada… Escuchó el relinchar de los corceles, detenerse el carruaje y los pasos de su caballero.
- ¿Cómo estás? – escuchó.
Sin esperar respuesta, el barón se despojó del sombrero de copa y de su capa. Uniéndose a ella, acarició su larga y negra cabellera al tiempo que depositaba un suave beso en la frente, para luego acercar sus labios al abultado vientre de la mujer.
– tengo una sorpresa – dijo, y alzó la mano.
En seguida, dos criados depositaron un caballo balancín de madera en el cuidado y verde césped del jardín.
- ¿Podemos salir a pasear? – preguntó la joven mientras acariciaba la cuidada perilla de su amado.
- Sabes que no podemos. En cuanto nazca nuestro hijo, viviremos juntos y pasearemos todos los días. Me divorciaré de la baronesa, ya no me importa su dinero, es una mujer estéril que jamás me dará lo que más deseo en el mundo. En cuanto lo consiga, nosotros nos casaremos. Jugaremos con nuestro hijo, lo veremos crecer y tú le leerás el libro de cuentos que tanto te gusta. Pero ahora no es prudente, nadie debe saber lo nuestro, nadie debe saber que estás embarazada… no lo sabe nadie ¿verdad? – preguntó con seriedad el hombre.
Ella sonrió y lo besó.

Días después nació su hijo, pero Teresa nunca jugó con él, nunca le leyó un cuento… nunca lo vio. Para el resto del mundo, jamás había estado embarazada. Para el resto del mundo, ella era una dama solitaria que vivía enclaustrada en su casa sin tener contacto con nadie.
Era una loca que se sentaba todos los días en el jardín y acariciaba un libro.

16 nov. 2009

No olvides a los que olvidan



El Alzheimer es una enfermedad cruel, una enfermedad que no distingue de clases sociales, razas, ni religión. Es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. En palabras coloquiales: la persona pierde progresivamente la memoria y poco a poco vuelve a la niñez.
A estas personas hay que darles, amor, ternura y comprensión. Sobre todo comprensión y paciencia, mucha, mucha paciencia.
Escribí un relato, es cómo yo veo la enfermedad. Quizás algunos ya lo habéis leído, para los que no y les apetece:http://mjesusmitrebol.blogspot.com/2008/12/recuerdos-olvidados.html
.
Los familiares son los que peor lo pasan, pues ven cómo el enfermo va olvidando. Primero cosas insignificantes, y poco a poco; su pasado, su presente, su sabiduría… su historia.
Lo principal, es que nosotros no olvidemos que fuimos niños, y ellos estuvieron allí con nosotros, respondiendo a nuestras preguntas, enseñándonos sin importarles las veces que tenían que llevarnos de la mano.



video

12 nov. 2009

Amnistía Internacional



Quiero presentaros a Ali Salem Tamek (en la foto). Él y otros seis activistas de derechos humanos están encerrados en una cárcel marroquí exclusivamente por ejercer su derecho a expresarse de forma pacífica a favor de la libre determinación del pueblo saharaui.

Los siete fueron detenidos el 8 de octubre al regresar de una visita a los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia. Están acusados de poner en peligro la seguridad nacional y sus casos han sido trasladados a un tribunal militar. Podrían ser condenados a muerte si se les declarara culpables.

La situación en el Sáhara Occidental y los derechos de la población saharaui son un tema tabú en Marruecos, como también lo son las críticas a la Monarquía.

No en vano, las autoridades marroquíes también detuvieron en octubre al periodista Idriss Chahtane, director del semanario Almichaal, por publicar un artículo sobre el rey de Marruecos.

Los ocho hombres están en prisión sólo por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Para Amnistía Internacional, todos ellos son presos de conciencia y deben ser puestos en libertad.

Firma ahora y ayúdanos a conseguir su liberación inmediata e incondicional.

Necesitamos también que deis máxima difusión de este mensaje y que lo hagais llegar todas las personas que conozcais para que también firmen. Para que los casos de estos ocho hombres inocentes no caigan en el olvido.

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/marruecos-y-sahara-occidental-liberacion-inmediata-de-8-presos-de-conciencia/

PD: Por favor, firma nuestra petición y pide a tus amistades que hagan lo mismo. Cuantos más seamos, más fuerza tendremos.

10 nov. 2009

Competición

En cualquier lugar, en cualquier situación, el ser humano (de vez en cuando) me sorprende; y me alegro cuando lo hace de éste modo.
Me encantó el video y quisiera compartirlo con vosotros, creo que podemos aprender de él… y con él ¿no creéis que el mundo sería de otro modo si practicásemos el ejemplo?

video

20 oct. 2009

Injusticias

Desde que mi hermano se fue, he intentado inútilmente escribir algo sobre él, describir cómo era, pero me es imposible. Sólo puedo decir que era un joven de treinta y dos años que siempre sonreía, que estaba lleno de vida, y que lo echamos de menos.
Por lo tanto no contaré nada de su vida, el post será una denuncia a la falsedad de las compañías de seguros.

En España tenemos la costumbre de inscribir en la póliza de defunción a los hijos en cuanto nacen, pienso que es la peor inversión que se hace, pues… ¿Cuántos entierros pagas? Quiero decir que si mueres con ochenta o noventa años y pagando desde tu nacimiento… bueno, hagan la cuenta.

Mi hermano trabajaba en Ibiza cuando aquel día tres de Marzo, nos llamaron por teléfono para informarnos que había sufrido un accidente y estaba muy grave. Ni que decir tiene que mis padres tomaron el primer avión hacia la isla. El diagnostico: traumatismo craneal grave. Estaba en coma.

Los días iban pasando y no mejoraba, por lo tanto decidimos desobedecer a mis padres y algunos de nosotros viajar hasta allí. Ellos no querían que fuésemos, decían que para qué, que pronto iban a volver. Todos los días al hablar por teléfono era la misma testarudez.
El día nueve por la mañana se prepararon para ir al aeropuerto, pero cuando hablamos con mis padres, nos dijeron que los médicos los habían llamado para que se despidieran de él, de mi hermano.
Era viernes y los médicos hablaron con mis padres, les dijeron que volvieran lo antes posible a casa, que mi hermano iría poco después pues no podía viajar en un vuelo regular. Además el juez tenía que firmar los papeles.

Mis padres regresaron el día nueve y pensamos que él volvería al día siguiente.
El sábado nos pusimos en contacto con la compañía de seguros para que agilizasen el papeleo, mi madre estaba destrozada, agotada, y lo único que queríamos era terminar cuanto antes y descansar. La compañía nos dijo que estaban haciendo lo imposible para que el juez firmara, pero como era fin de semana, probablemente mi hermano no llegase hasta el lunes.
Pensamos que el juez no tenía corazón, y llamé al hospital para que me dieran el número de teléfono del responsable que tenía que firmar. No pusieron pegas y llamamos. El juez fue muy amable, le habían explicado el caso y por lo visto, había firmado los papeles EL MISMO VIERNES. Es más, se enfadó cuando le dijimos que la compañía de seguros nos había dicho que la demora era por el retraso de su firma, nos pidió que le dijésemos a los del seguro que él quería hablar con ellos para que se lo dijeran personalmente. Además nos dijo que seguramente lo estaban retrasando porque los fines de semana es más caro el traslado.
Volví a la compañía y los puse de vuelta y media. Ellos, cómo es de esperar, volvieron a mentir… que si no era culpa de suya, que si los papeles, que si ya era sábado por la tarde y el domingo no se podía hacer nada, que si esto, que si lo otro. En fin, mentira y más mentiras.
Nos conformamos ¿qué íbamos a hacer? Nos prometieron que el lunes llegaría en el primer vuelo.
A las seis de la mañana, mi padre, mis hermanos, y mi marido estaban en el aeropuerto. Las mujeres esperamos en casa.
El vuelo de las siete llegó, pero mi hermano no iba en él, ni en el próximo, y tampoco en el siguiente. Llamamos nuevamente a la compañía y, por lo visto lo habían perdido en Barcelona. No quiero ser sarcástica, y menos con éste asunto pero. ¿cómo se puede perder…? Aun hoy, ocho años después, estoy indignada y la rabia me come por dentro.
Resumiré diciendo que llegó a las seis de la tarde.
¿Y todo por qué? Pues para que la compañía se ahorrarse el traslado del fin de semana que es más caro. Tendrían que haber sido más legales, más humanos.

He intentado no dramatizar lo que ocurrió, creo que se formarán una idea de que fueron unos días muy duros. Por supuesto recordarlo, también; pero se lo debía a él.

12 oct. 2009

Deseos



Hace algunos días, una amiga me envió un correo. Era muy bonito, hablaba de la amistad, del los sentimientos… de los deseos.
Pues bien, al final te decía que pidiera un deseo y que si lo enviaba a cinco personas se cumplía lo que desearas.
Hice con él igual que con tantos otros; no le di importancia y simplemente lo eliminé. Al día siguiente mi amiga me preguntó si lo había recibido, le dije que sí pero que no creía en esa cosas y que automáticamente lo había desechado.
Pues yo tampoco creía en esas cosas, me dijo ella, si te lo he enviado es porque me pareció bonito, y me dio por hacer lo que decía, pedí un deseo y lo envié a cinco personas. ¿sabes? Continuó diciendo, le pedí que a mi hijo le renovaran el contrato y precisamente hoy lo llamaron para ampliárselo.
Yo le respondí que era casualidad, y ella respondió: pues mándalo tú y quizás tengas un poquito de esa “casualidad” ¿qué puedes perder?
Está bien, le respondí, si vuelvo a recibir otro correo lo reenviaré y pediré el deseo (el mismo correo por lo visto, ya no servía)

¡Casualidad! Dos días después recibí un correo muy bonito, tenía angelitos y unos versos preciosos y el cual me concedería un deseo tras reenviar el mensaje a cinco personas. Según decía el aviso, el deseo se me cumpliría en un día ¡sólo un día! El problema era… ¿qué deseo pedir? Si se iba a cumplir tenía que ser un deseo especial.
Bueno, en primer lugar mi marido y mis hijos están en el paro, ¿para cuál pedir trabajo? Mi hijo mayor esperaba una llamada muy importante que no llegaba, podía pedir que lo llamaran. También podía pedir que me tocara la lotería, pero no compro loterías y claro, entonces es más difícil porque… ya no sería un deseo cumplido; a eso se le llamaría milagro.

Pensé un rato y al final llegué a la conclusión de que la llamada que esperaba mi hijo iba relacionada con el trabajo, y los tres necesitaban trabajar por lo tanto...

Intenté hacerlo bien y puse mucho empeño, cerré los ojos y deseé que ellos encontraran trabajo, me daba igual el que lo consiguiera (eran tres posibilidades, pensé que así se lo ponía más fácil) Y envié los cinco reenvíos
Pues bien, al día siguiente mi hijo recibió una llamada al teléfono móvil, pero no la que esperaba, resultó que era de la compañía telefónica para advertirle que le cortaban las llamadas (una factura se había quedado sin pagar) Por lo demás ninguno recibió más llamadas, ninguno salvo yo. Sí “casualidad” me llamaron proponiéndome que trabajara más horas. Y yo me pregunto… ¿qué parte de la palabra “ellos” no le había quedado clara el que tuviera que hacer cumplir los deseos? En “ellos” no entro “yo” ¿verdad? Hubiese entrado si digo “nosotros” pero “ellos” son “ellos” y no “a mí”
He aceptado, naturalmente que he aceptado, pero una cosa me ha quedado clara, NO VOLVERÉ A ACEPTAR UN NUEVO CORREO DE DESEOS, necesitaría que el día fuese de cuarenta y ocho horas.

6 oct. 2009

Irena Sendler “El Ángel del Gueto de Varsovia”.

Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. En 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controlaran el recinto.
Cuando Irena caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.
A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de recursos que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
Irena quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.
Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. En un colchón de paja encontró una estampa de Jesús Misericordioso con la leyenda: “Jesús, en vos confío”, que conservó consigo hasta el año 1979, momento en que se la obsequió a Juan Pablo II.
Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, pues ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Irena continuó trabajando con una identidad falsa.
En 1944, durante el Levantamiento de Varsovia, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas si ella moría. Al finalizar la guerra, Irena misma los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del Comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. Lamentablemente la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración nazis. En un principio los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se los envió a Palestina.
Los niños sólo conocían a Irena por su nombre clave "Jolanta". Pero años más tarde, cuando su foto salió en un periódico, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto." Y así comenzó a recibir muchos llamadas y reconocimientos.
En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.
En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca.
En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para el premio Nobel de la Paz. Esta iniciativa fue del Presidente Lech Kaczynski y contó con el apoyo oficial del Estado de Israel —a través de su primer ministro, Ehud Ólmert— y de la Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel. Las autoridades de Oświęcim (Auschwitz en alemán) expresaron su apoyo a esta candidatura, ya que consideraron que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria. Finalmente el galardón fue concedido al ex vicepresidente de los EE. UU., Al Gore.
Falleció en Varsovia (Polonia), el 12 de mayo de 2008 a los 98 años de edad.
«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
Irena Sendler



Texto recogido de wikipedia

19 sept. 2009

Diario de un perro


Semana: 1
Hoy cumplí una semana de nacido, ¡Qué alegría haber llegado a este mundo!
Mes 01:
Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
Mes 02:
Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos me dijo adiós. Esperando que mi nueva 'familia humana' me cuidara tan bien como ella lo había hecho.
Mes 04:
He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como 'hermanitos' Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo les muerdo jugando.
Mes 05:
Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice 'pipí' adentro de la casa; pero nunca me habían dicho dónde debo hacerlo. Además duermo en la recámara... ¡y ya no me aguantaba!
Mes 12:
Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. Que orgullosos se deben de sentir de mí.
Mes 13:
Qué mal me sentí hoy. 'Mi hermanito' me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.
Mes 15:
Ya nada es igual... vivo en la azotea. Me siento muy solo, mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo techo que me cobije.
Mes 16:
Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó y me puse tan contento que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz creyendo que haríamos nuestro 'día de campo'. No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron. '¡Oigan, esperen!' Se... se olvidan de mí. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas Mi angustia crecía al dadme cuenta, que casi me desvanecía y ellos no se detenían: me habían olvidado.
Mes 17:
He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo con mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y seria leal como ninguno. Pero solo dicen 'pobre perrito', se ha de haber perdido.
Mes 18:
El otro día pasé por una escuela y vi a muchos niños y jóvenes como mis 'hermanitos'. Me acerqué, y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras 'a ver quien tenia mejor puntería'. Una de esas piedras me lastimó el ojo y desde entonces ya no veo con él.
Mes 19:
Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.
Mes 20:
Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle por donde pasan los coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado 'cuneta', pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá me hubiera matado, pero solo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba a ladera del camino.

Mes 21:
Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: 'No te acerques' Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. 'Pobre perrito, mira como te han dejado', decía... junto a ella venía un señor de bata blanca, empezó a tocarme y dijo: 'Lo siento señora, pero este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir.' A la gentil dama se le salieron las lágrimas y asintió. Como pude, moví el rabo y la miré agradeciéndole me ayudara a descansar. Solo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando en por qué tuve que nacer si nadie me quería

La solución no es echar un perro a la calle, sino educarlo. No conviertas en problema una grata compañía. Ayuda a abrir conciencia y así poder acabar con el problema de los perros callejeros.

Esta carta me llegó ayer y quiero compartirla con vosotros; UN ANIMAL NO ES UN JUGUETE.

17 sept. 2009

Gota fria

Me gustan los días de lluvias, aunque ya no tanto como antes.
Vemos en las noticias las inundaciones de los pueblos, yo, por haberlo vivido, me estremezco más de lo normal.
Hace casi dos años, mi pueblo sufrió una fuerte riada, lo que suele llamarse “gota fría”

Aquel día yo estaba sola en casa cuando escuché llover cada vez con más intensidad, me apresuré a colocar las tablas en la puerta del patio (anteriormente me había entrado agua en la casa, aunque nunca superior a cinco o seis centímetros. Cuando dejaba de llover el agua se iba por donde había venido sin dejar muchas consecuencias).
Una vez dejé colocada la tabla del patio me dirigí para hacer lo mismo con la de la calle, siempre tarda más en entrar por esa puerta; ese día no ocurrió así. Cuando llegué al salón el agua ya estaba entrando, lo único que pude hacer fue cerrar la puerta con el propósito de que entrara la menor cantidad de agua posible. Mis hijos me llamaron al móvil para saber cómo estaba, al decirles que estaba inundada se presentaron de inmediato para ayudarme, naturalmente le abrí la puerta para dejarlos entrar y con ellos entró también mucho más agua.
Rápidamente intentamos salvar todo lo que pudimos, los cajones, el dvd, papeles que estaban en la parte inferior del mueble… pero el agua estaba helada porque lo que llovía era hielo y se nos congelaban los pies. Así que nos subimos a los dormitorios y desde allí, impotentes, vimos cómo mi salón se iba convirtiendo en una laguna (más de un metro de agua).
Nos asomamos al balcón para ver la calle y cuál fue nuestra sorpresa al darnos cuenta de que el coche de mi marido estaba bajo el agua, literalmente porque sólo se distinguía el techo de vehículo. Resulta que nunca lo deja atrás y ese día precisamente se fue con el coche de un amigo y dejó el suyo en la puerta.
Perdimos muchas cosas aquel día, se inundó los electrodomésticos, los muebles de la cocina (todo los de la parte inferior) los del cuarto de baño, los de la sala pequeña junto con la torre del ordenador, el coche... Y sin embargo tengo que decir que tuve suerte.

En la calle principal del pueblo el resultado fue mucho más trágico. Los comercios quedaron destrozados. La fuerza del agua hizo que veinticuatro coches quedaran amontonados en medio de la calle, una mujer falleció atrapada en el suyo. Era una profesora de treinta y cinco años y madre de dos niñas.
También falleció una señora mayor, murió de un infarto al colisionar un autobús en su fachada.
Aquél día cayeron ochenta litros de agua por metro cuadrado en quince minutos y le declararon al pueblo como zona catatrófica.

Me siento solidaría con toda esa gente que está perdiendo sus hogares, que está pasando por ese mal momento, y sé que se pasa muy mal. No obstante les digo una cosa, aunque en éstos momentos sea de poco consuelo: todo lo material es reparable, lo que es insustituible es la vida.

9 sept. 2009

El ermitaño

Se levantó de su silla para acercarse a la chimenea, atizó el fuego y éste recobró fuerza iluminando los surcos de su rostro que asemejaban a una huerta labrada. Seguidamente, con lentitud, el viejo se acercó a la ventana, sonrió al contemplar cómo el cielo amanecía despejado, era un marco perfecto; su trabajo tendría recompensa.
Se acercó a la silla volviendo a tomar asiento en ella. Una lámpara de aceite colocada en la mesa de roble iluminaba tenuemente la estancia, junto a ella, hojas blancas, una pluma y un tintero.
Sus esqueléticos dedos comenzaron a bordar el papel con una caligrafía de fraile franciscano. Las palabras se transformaban en frases y las frases en fantásticas historias. Terminada su labor, tomó la hoja, la arrugó y alimentó el fuego con ella. Volvió a sonreír mientras veía cómo el fuego devoraba el papel lentamente, como si leyera su contenido. Las palabras fueron convirtiéndose en humo que trepaban buscando el aire. Una vez fuera, el viento era el encargado de acompañarlas en su viaje.

Una mujer paseaba por el sendero con su hijo cogidos de la mano, el niño levantó la cabeza.
- Mamá, mira cuántos dibujos tienen hoy las nubes. Hay un caballo, y allí parece un tren que echa humo. ¡Mira aquél! Es igual que un dragón, incluso parece que tira fuego por la boca…
La madre miró al cielo y luego a su hijo, acarició la cabeza del niño con ternura al tiempo que decía:
- Sí, cariño, al parecer, el ermitaño está hoy inspirado.

28 ago. 2009

Otros tiempos

Recuerdo que mi abuela olvidaba cerrar la puerta de la calle algunas noches, supongo que lo olvidaba porque nunca pasaba nada; por la mañana todo estaba en su sitio ¿quién sería capaz de hacerlo hoy en día?
La vida hoy es menos segura.
Por ejemplo hace unos días, una anciana vecina mía fue a comprar el pan y unos chicos que iban en una motocicleta le dieron un tirón del monedero que llevaba en la mano; la fuerza hizo que callera al suelo.
La pobre señora ha estado bastantes días en el hospital con un traumatismo en la cabeza, al ser tan mayor no puede ser operada para extraerle el coágulo de sangre, así que tras unos días observación la mandaron para casa con la esperanza de que se le quite poco a poco. Y todo por tres o cuatro euros que llevaba en la cartera.
Resulta que son menores y sólo tendrán una reprimenda… así están las cosas.
A veces pienso que el mundo se está volviendo loco. ¿La ley del menor? sí, pero según el delito de ese menor. Si es mayor para violar y matar a una joven, también es mayor para aguantar un castigo ¿El derecho a los drogodependientes? Según y cuándo ¿El derecho a los criminales “perturbados”? son locos de conveniencia.
Pienso que cuanto más grande es el delito que hagan, menos castigo tienen… ¿Y el derecho a las personas honestas, dónde está?

Antes, todo era muy distinto, y cuándo digo antes, me refiero a hace treinta o cuarenta años solamente. No teníamos tantos derechos ni deberes. No hacía falta colocar carteles explicando cómo debíamos comportarnos... todos sabíamos que había que hacerlo así.
Los niños nunca daban una mala contestación a una persona mayor. Eso era impensable, si alguno te regañabas simplemente bajabas la cabeza. Hoy es muy distinto, no puedes reprender a un niño si lo ves haciendo algo peligroso, ya te puedes aguantar las ganas de decirle que tenga cuidado, pues te responde que “te metas en tus cosas” y lo digo entre comillas porque la respuesta no sería precisamente ésa.
Hoy no se tiene respeto a nada ni a nadie. Me da pena que hayan desaparecido los juegos, aquellos juegos inocentes y competitivos. No veo a niños jugar a las canicas, ni las niñas a los cromos. Recuerdo que yo tenía una gran caja repletas de cromos a cuál más bonito, y mis hermanos tenían sus bolsa colmadas de canicas de colores. Los cromos eran pequeños trozos de papel recortados, en el cual había un dibujo pintado en él, dibujos de muñecas o paisajes hechos a mano, Se colocaban boca abajo sobre una superficie plana y se le daba una palmada con la mano hueca, todos los que se daban la vuelta eran los que te llevabas como premio.
Las canicas o las bolas como se le llama por aquí, consistía en chocar una canica con otra y lanzarla a un hoyo, si colaba dentro, ganabas la canica.
He puesto sólo estos dos ejemplos cómo podría haber puesto otros muchos.


Los juegos de los niños de hoy en día consiste en tomar un ordenador y simular que juegan en la calle, que corren, que luchan, o que atropellan a viandantes. ¡Cuánto más violento es el juego, más “guay” es!
Añoro esos juegos de antaño, donde un simple tapón era suficiente para desarrollar la imaginación de cualquier niño. Eran otros tiempos, y yo me pregunto ¿esto avanzará? si es así, me da pena que la inocencia de la niñez desaparezca.

20 ago. 2009

“No más lapidaciones”

Por desgracia hay que contar un nuevo caso de una mujer irní, Sakineh Mohammadi, condenada a muerte por lapidación.

“Su crimen” también lo has oído más veces “adulterio estando casada” Anteriormente había recibido 99 latigazos por “mantener una relación ilícita”


Como ha ocurrido en otros casos, el juicio fue injusto y sin ganrantías. El abogado de Sakineh ha pedido a la Comisión de Amnistía e Indulto iraní que revise su causa. Si esta comisión rechaza su petición, Sakineh será lapidada.

Por mucho que se repitan estos abusos contra el derecho a la vida, no es justo. Por lo tanto tenemos que hacer algo. Podemos ayudar exigiendo a las autoridades iraníes que no ejecuten a Sakineh y que suspendan todas las ejecuciones por lapidación.
Nuestras voces unidas pueden parar las piedras y salvar su vida. No es la primera vez que gracias a la presión internacional se han conmutado condenas a lapidación.
Si entráis en éste enlace, tendreis más informacion y podeis colaborar con vuestra firma. Todos juntos podemos acabar con ésta injusticia. http://web.es.amnesty.org/iran-lapidaciones/

13 ago. 2009

Vivan las mujeres

video

Quiero comprartir este vídeo con todas vosotras, con todos vosotros. Me gustaría con él levantar la autoestima a todas las mujeres.

Pronto seré abuela de una niña, espero y deseo que mi nieta crezca en una sociedad más tolerante y respetuosa.

Gracias, señor Bosé, tiene todo mi respeto.

9 ago. 2009

Su rutina


El manto de la noche fue avanzando sigilosamente hasta apoderarse de la ciudad.
Victoria caminaba despacio, las zapatillas de deportes le proporcionaban el silencio que deseaba para cerciorase de que nadie la seguía… de que nadie la escuchaba.
Se detuvo al oír un ruido. La tenue luz proveniente de una farola iluminó su negra y larga melena arrancándole destellos rojizos.
El ruido volvió y ella se arrimó a la oscuridad intentando que fuese su aliada. Miró a un lado y otro del callejón. Era largo y estrecho pero no se veía a nadie y todo parecía estar en su sitio: un gran contenedor de basura, cartones esparcidos por el suelo y la esquelética motocicleta apoyada en el muro que le era ya tan familiar. Había visto cómo le desaparecían una a una y día tras día todas las piezas. Sí, conocía aquél callejón mejor que nadie y todo estaba en su lugar ¿de dónde procedía el ruido entonces? Quizás fuese su imaginación que conspiraba con su miedo.
Decidió continuar. Miró el reloj de pulsera, ya eran las doce: llegaría tarde. Al salir de la oscuridad, el ruido se acentuó, notó cómo el vello se le erizaba bajo el grueso chaleco de lana. De pronto, un gato rallado pasó a toda velocidad bajo sus pies maullando como un condenado, lo seguía un perro sucio y mal oliente que a su vez comenzó a ladrar con ferocidad.
L a ansiedad se apoderó de Victoria, ya había perdido mucho tiempo; esa noche terminaría más tarde que nunca. Dichoso miedo, ella nunca tenía miedo, hacía mucho tiempo que dejó de tenerlo. Desde que apartó al maltratador de su lado tras la última paliza, cuando la orden de alejamiento no funcionó y ella decidió juzgarlo y condenarlo por sí misma. Sí, desde aquél día en el que el león se convirtió en presa y la cervatilla se transformó en cazador. ¿Por qué estaba tan nerviosa si ya se había convertido en rutina? En su rutina.
Sonrió, sus ojos negros se iluminaron al saber que hacía lo correcto.
Introdujo la mano en el bolsillo del pantalón y cogió la nota, tras memorizar la dirección que estaba escrita en ella, encendió un mechero y quemó el papel. Volvió a sonreír mientras caminaba con decisión.

- Esta noche se ha producido un nuevo asesinato, es el que hace el número treinta y tres de éste año - dijo el presentador de las noticias. Todas las personas que había en la cafetería miraron al televisor que estaba colgado en la pared. – la asesina justiciera ha vuelto a actuar y por lo visto la policía sigue sin pista. Piensan que es una mujer de entre treinta y cinco a cuarenta años, y que sufrió malos tratos. Su modus operandi es siempre el mismo: averigua que un maltratador a roto su orden de alejamiento y tras hallar su dirección, entra en la casa y lo mata de un disparo en la cabeza. Hay una nota a destacar, desde que la justiciera comenzó a actuar hace dos años: la violencia de género ha menguado.

7 ago. 2009

Marionetas

video

Últimamente no tengo mucho tiempo (creo que ya sé el motivo por el cual hay tanto paro en España; todo el trabajo lo tengo yo) el poco tiempo que me queda libre lo dedico a leer. Por lo tanto no puedo escribir, la falta de inspiración también influye un poco todo hay que decirlo.
Por eso os dejo un video que he recibido. Me ha gustado mucho y quisiera compartirlo con vosotros. Podeis parar la música del blog para escuchar mejor el video: el muñeco tiene mucho arte cuando habla.

31 jul. 2009

Una deuda pendiente


Celebraban el final del curso y el patio del instituto era un ir y venir de adolescentes.

Apoyado en un árbol, él esperó a que ella apareciera.
Reconoció su menuda figura entre el gentío, observo su lento caminar avanzando hacia él.
Sin alzar la cabeza, la miraba mientras fingía estudiar física ¡qué guapa estaba aquel día con ese vestido de tirantas! ¡Qué guapa estaba todos los días daba igual lo que llevara! Tenía que decirle cuánto la quería, hoy era su última oportunidad Debía dejar atrás sus miedos.
Deseó por un momento ser esa carpeta a la que ella abrazaba.
Contempló la forma en que la brisa mecía su melena rojiza cosquilleando sus hombros desnudos. ¿Por qué llevaba siempre el pelo suelto? Por una vez, le hubiese gustado ver su rostro al completo. No importa, pensó, se conocía cada milímetro de su fisonomía. Furtivamente había cogido una fotografía del anuario escolar, eso ocurrió a principio de curso y siempre la llevaba en el bolsillo de la camisa, junto a su corazón.
Todas las noches la observaba, conocía cada lunar de su rostro, la infinidad de diminutos lunares que había intentado contar y que nunca daban un mismo resultado. La quería, ¡cuánto la quería! y era incapaz de decírselo… ¿Cómo iba a fijarse ella en un blanquecino gafotas como él?
Pasó de largo frente a él con la mirada baja, dejando tras de sí un inconfundible olor a fresa.

Hoy tampoco me ha mirado, se dijo ella. Me he puesto mi mejor vestido y ni siquiera se ha dado cuenta.
Lo observaba siempre que él no miraba, en clase, en el recreo, en los pasillos… ¡Qué guapo es! ¡Y qué alto! ¿Cómo puedo pensar si quiera que pueda fijarse en mí? En una muchacha bajita y pecosa
Le atraía todo de él, su pelo albino, sus ojos claros tras aquellas gafas que lo hacían parecer tan interesante. Le encantaba su sonrisa, era tan simpático con las demás chicas, no comprendía porqué a ella la ignoraba.
Quería decirle cuánto lo quería. Era el último día de clase, mañana tomarían rumbos diferentes. Sin embargo su cobardía siempre predominaba.


Caminaban cogidos de la mano, eternizando el paseo por el jardín.
- ¿He dicho hoy cuánto te quiero? – dijo él
- Creo que mil veces – respondió ella creando un gesto de complicidad.
- Aun no es suficiente – respondió el anciano.

Dos enfermeras contemplaban el ritual.
- ¿Siempre es así? – preguntó la más joven.
- Todos lo días desde hace un año – respondió la supervisora. – Ella llegó a la residencia hace tres, cuando recién tenía cumplidos los setenta y nueve. Se había quedado viuda y al no tener hijos estaba muy sola. Fue entonces cuando me confesó su historia.
Se enamoró de él en el instituto, pero su timidez impidió decirle nada. Cada uno siguió caminos distintos. Sin embargo ella jamás lo olvidó.
Imagínate la sorpresa cuando aquél día lo vio aparecer por la puerta. Ambos se reconocieron de inmediato. Sus miradas lo dijeron todo, comprendí que él también estuvo enamorado y que no la había conseguido olvidar.
Desde ese día caminan juntos cogidos de la mano. Dicen que tienen una deuda pendiente el uno con el otro. Se deben muchos “te quiero”, todos los que no se han dicho durante los sesenta y cuatro años que han estado separados.
Los ojos de la joven enfermera comenzaron a vidriarse mientras observó que tomaban asiento en un banco cerca de ellas.

- Te he dicho hoy cuánto te quiero – dijo la anciana.
- Mil veces pero no las suficientes- respondió él acariciando su mejilla.

19 jul. 2009

"Área de descanso"




Cuando terminamos las clases de creación literaria, la editorial C&M se ofreció a publicar un libro con nuestros trabajos.
Pues bien, ya tenemos título para nuestro libro. Se llamará “Área de descanso” creo que es un título muy acertado, porque al ser los textos muy variados, el lector podrá descansar recreándose en el relato que más le apetezca en ese momento, bien sea fantástico, placenteros, relatos de la misma vida cotidiana…
Serán dos relatos de cada uno de los participantes, y habrá presentación y todo. La fecha exacta aun no lo se, pero será en el mes de octubre en el auditorio del edificio CREA, donde está ubicada la editorial C&M. c/ José Galán Merino s/n en Sevilla.
Estaremos todos allí, firmando ejemplares y presentando nuestros trabajos. Un grupo de hombres y mujeres que tienen algo en común: su amor por la escritura.

Quiero añadir que estoy muy ilusionada y a la vez nerviosa. Ya se que será la presentación de un libro, digamos, a nivel familiar: pero yo formaré parte de él, y eso es más de lo que nunca soñé conseguir.
Dejé el colegio con dieciséis años y jamás he vuelto salvo para recoger las notas de mis hijos. Lo que sé, lo poco que sé, lo tengo porque me gusta la lectura y la escritura. Es por eso que tengo tantos fallos y alguna que otra falta de ortografía. Bueno, por eso y por lo despistada que soy.

14 jul. 2009

Satisfacción

Cuando terminó, su respiración sonaba agitada, y el corazón, acelerado, tenía síntomas de querer abandonar su pecho, percibió en él un festival de tambores.
El sudor se filtraba por cada poro de su piel. Sintió cómo se deslizaba por la mejilla hasta posarse en los labios; por un momento imaginó que bebía del mar.

Se dio cuenta que había oscurecido. Terminó cansada, jadeante… exhausta. ¿Cuánto había tardado? uff, reconoció que una eternidad. Nunca había durado tanto, claro que nunca había puesto tanta pasión en ello.

Entró en la ducha despacio y el agua caliente resbalando por su cuerpo desnudo fue placentera. Arrastró con ella la fatiga, se llevó el efluvio y dejó en su interior la complacencia. Estaba segura que esa noche no tendría problemas de insomnio.

Mientras secaba con delicadeza su cuerpo, esbozó una sonrisa. Nunca hacía nada que no hubiese programado con antelación, pero los niños se habían ido y… por una vez procedió sin pensar. Simplemente, se sintió con ánimos y aprovechó el momento.

Y ahora, recreándose en el trabajo bien hecho, se sitió satisfecha y orgullosa de sí misma: “la cocina había quedado impecablemente limpia”.

7 jul. 2009

15 minutos


Le pedí a mi jefe salir quince minutos antes y el muy egoísta, el muy rufián, el muy… no me dejó.

Cuando desperté ese día, me encontré empapado en sudor, había tenido un sueño horrible: mi novia se había casado con otro.
Fue entonces cuando lo decidí, quizás fuese una premonición. No creo en esas cosas, pero el sueño había sido tan real…

Llevábamos cuatro años de novios, y si es cierto que lo habíamos hablado muchas veces, también es verdad que nunca le pedí formalmente en matrimonio.
Así que me vestí y decidido me dirigí al trabajo. Le pediría a mi jefe salir antes para comprarle un anillo de compromiso en la tienda que hay junto al despacho. Sólo serían quince minutos, ¿se iba a negar? Pues el muy canalla, el muy avaro, el muy… se negó.

Pasé el día cabreado, pagando el mal genio con mis compañeros. Pero es que era injusto, yo siempre me quedaba más tiempo si mi jefe lo necesitaba. Jamás lo volvería a hacer, a partir de ese día sería tan egoísta como él.
Todo me salió mal esa mañana, el ordenador se quedó bloqueado, la impresora dejó de funcionar, y para colmo cuando tenía todos los documentos ordenados, éstos se cayeron al suelo. Aquello parecía una conspiración en mi contra.
Aun así yo no me desanimé, continuaba con la fija idea de regalarle un anillo de compromiso a mi novia, sólo que en lugar de comprarlo en la joyería de al lado, tendría que coger el coche hasta un centro comercial que no cierran a medio día.

A las dos en punto salí del despacho, corriendo como un poseso. En la entrada había un barullo tremendo, por lo visto habían atropellado a alguien. Me moría de ganas por ver lo ocurrido, pero un corrillo de gente me lo impedía. Durante un segundo sentí el impulso de acercarme, la gente solemos ser cotilla y entrometido. Desistí, estaba seguro que era otro truco del destino para hacerme perder el tiempo y no terminar lo que tenía planeado hacer ese día.

Tomé el coche, y durante el camino aproveché para llamar a casa y decirles que no iría a comer. Mi madre se disgustó un poco porque le iba a dejar la comida plantada. Luego llamé a mi novia sólo para decirle que la quería, le extrañó, claro, pero creo que le gustó mi llamada. También le dije que aquella noche se pusiera el vestido más elegante de su guardarropa, que iríamos a un restaurante a comer. Por un momento se quedó muda y pensé que se había desmayado, luego, muy bajito, me contestó que de acuerdo, que así lo haría.

Compré el anillo y regresé al despacho; el corrillo de gente seguía allí. Me detuve y vi a mis compañeros, todos parecían afligidos. Tenía que ser un conocido. ¡Dios! ¿Un compañero? O mi jefe, sin querer me salió una sonrisita, pero es que lo odiaba en ese momento.
Me acerqué un poco más y observé que todos tenían lágrimas en los ojos. Fui mirando uno a uno a todos los presentes, para comprobar quién era el ausente; no faltaba ninguno.
El único que no estaba era mi jefe. Por un momento, el remordimiento me pellizcó. Continué acercándome, cada vez más despacio, le había dicho tantas cosa feas al pobre hombre aquél día…

Cuando vi al difunto la sangre se heló en mis venas. Levanté la cabeza para comprobar el rostro de todos los presentes. Me sorprendí al ver a mi novia llorando desfallecida, a su lado, sujetándola, estaba mi jefe. Mi jefe, el muy canalla, el muy mezquino, el muy… aquella mañana, sí me había dejado salir quince minutos antes.

2 jul. 2009

Nostalgia


Vivíamos en la ladera de la montaña. ¡Qué juventud aquella!
Desde mi situación, me gustaba observar la inmensidad del cielo; la noche oscura, silenciosa, impasible. La noche clara, cuando la luna llena tomaba posición en lo más elevado, y a su vez, nos observaba a nosotros…
De vez en cuando, una estrella fugaz, un deseo.

Al despuntar el día, solía competir junto a mis compañeros por ver quien alcanzaba antes el sol. Elevábamos los brazos todo lo que podíamos y dejábamos que los primeros rayos nos acariciasen. En cuanto lo hacía, todo volvía a la vida. Se escuchaba el cantar de los pájaros, el croar de las ranas, el ruido del riachuelo que bajaba de la montaña… ¡Cuánto lo echo de menos!
Aun conservo en mi memoria aquel corazón, J y M decía en su interior. Lo grabaron con delicadeza, con risitas escondidas, lo perpetuaron como un tatuaje, intentando que así fuera eterno.
Fui testigo mudo de su amor, incluso a veces, de su pasión. Esperaba paciente año tras año el regreso de los enamorados, siempre lo hacían en primavera, siempre volvían con las flores, ¿continuará siendo eterno su amor?

Ahora, en esta nueva etapa de mi vida, me he vuelto un sabio. Y junto a mis semejantes, me siento solo, añoro el aire fresco, las estrellas, los pájaros…
Día a día, albergo la esperanza de que alguien se acerque, me tome entre sus brazos y una a una, lea mis páginas en voz baja y me susurre al oído.

1 jul. 2009

DESAFÍO


Hoy me han invitado a formar parte de un desafío que puede resultar divertido, y porqué no, yo diría que interesanteEse desafío me ha llegado desde http://elespiritudelhalcon.blogspot.com/ Mi amiga Carolina me lo ha sugerido y yo he aceptado. Este es el desafío.
Desafío: La Cita consiste en lo siguiente:
Coge el libro que tengas más cerca.

Ábrelo por la página 161.

Busca la 5ª frase (completa).

Cita la frase en el blog.

Pasa el desafío a otros blogs.


Esta es mi cita:
Penetraron el la cámara. Hayward reparó en la gran cantidad de sangre encharcada, en la mancha del sarcófago de piedra, en el rastro de sangre que conducía a otra habitación y en las etiquetas intensamente amarillas que lo llenaban todo como hojas secas en otoño.
El libro de los muertos; Douglas Preston y Lincoln Child
La frase se quedaba muy corta, así que he decidido continuar hasta el siguiente punto. Pero cada uno es libre de hacer lo que quiera.
Ha sido divertido.
Paso el desafío a: Guardiana de la Vega http://recuerdosdeana.blogspot.com/ RECUERDOS DE MI NIÑEZ
Y a : Mª José. Cuaderno de notas http://ranchoparte.blogspot.com/

25 jun. 2009

¡No es justo!


Estoy deprimida y decepcionada.
Sí, aunque no suelo estarlo habitualmente, en estos momentos estoy desengañada de las personas.
Me gustaría utilizar éste blog para dejar una queja, aunque supongo que quedará en el aire, pues nadie puede hacer nada al respecto.

Mi hijo entró a trabajar hace unos meses en su antigua empresa. Resulta que la empresa ha quebrado y no pueden pagar a los trabajadores. Ha trabajado gratis, echando un buen puñado de horas extras, le deben cerca de tres mil euros (y no tiene esperanza de cobrarlos)

Comenzó a buscar empleo dejando curriculum por todos lados. Él es herrero, pero se adapta a todo y estaba dispuesto a aceptar lo que le viniese.
Resulta que tuvo una entrevista para entrar a trabajar cargando y descargando camiones de frutas. El “señor” le dijo que la jornada era desde la una y media de la madrugada hasta que se terminara (no había hora establecida, podía ser las dos o las tres de la tarde). Él aceptó, está desesperado, le viene un hijo en camino y necesita ahorrar.
Bien, pues resulta que el “señor” y él, acordaron y se estrecharon las manos, en que entraría el lunes a trabajar.
Mi hijo estaba feliz, dijo que mientras no encontrara algo de su oficio, aguantaría ahí, que por lo menos tendría algún dinero para pagar la hipoteca de la casa.
Al día siguiente, se enteró por un amigo que el “señor” había contratado a un nuevo trabajador. Por lo visto también le hizo la entrevista y le ofreció menos dinero, el otro chico aceptó y éste “señor” no se lo pensó (ni siquiera contactó con mi hijo para hacerle una nueva oferta). ¿No es una putada? perdón por la expresión, pero no me sale otra palabra que sea más suave.
No es justo, de verdad que no es justo, ¿porqué se aprovechan de esa manera? Ya se que la crisis es para todos, y que el empresario tiene que mirar por su empresa. Pero si se da una palabra, se da. Podía haberle dicho que lo pensaría, que tenía que dar más entrevista; no sé cualquier excusa. Lo que no debe hacer nunca es dar su promesa y luego desilusionar a la persona.
Lamento colocar una entrada tan pesimista, pero necesitaba hacer la protesta.

24 jun. 2009

Agotado

Si, amigos, he ido a El Corte Inglés de Sevilla, y resulta que el libro de Blanca Miosi: El Legado, estaba agotado. Bueno, miento: según la chica que miró en el ordenador, había dos en existencia pero resulta que lo buscamos tres cuartos de hora y no apareció por ningún lado. Según ella; seguramente alguien lo había cogido y colocado en otro estante. No lo encontramos. Mi madre, mi hermana, el novio de mi hermana, dos dependientas y yo, estuvimos mirando por todas la sección de libros y no lo vimos.
Tuve que venirme sin él, me dio mucha rabia, pero creo que es una buena noticia para Blanca, y para los que la apreciamos.
No sé cuántos ejemplares tendrían, la chica no me lo dijo. Pero confirmó que pedirían más existencias, me propuso volver dentro de unos días.
Es cierto lo que digo, si alguno vive en Sevilla, podéis acercaros a El corte Inglés que está frente al Hotel Los Lebreros, ya veréis que no miento. Al que está en la plaza del Duque no pude ir porque era ya tarde. Fuimos a última hora porque, si soy sincera, no creí que fuese tan difícil hacerse con un ejemplar del libro. Incluso me llevé la cámara de fotos.
De todas formas, lo he encargado a una amiga que trabaja en una librería cercana a mi casa, espero que me lo traiga pronto.

21 jun. 2009

¡La primera foto!

Es la primera foto de mi nieto, o nieta (aun no se sabe), y estoy ilusionadísima: ¡voy a ser abuela!

Me resulta extraño: si parece que fue ayer cuando estaba cambiando los pañales a mi hijo, y ahora resulta que ¡él será papá!
Creo que a todas las madres les pasa; nos parece que nuestros hijos nunca crecerán, y aunque los veamos con casi dos metros de altura, pensamos que aun son unos críos que necesitan de nuestros cuidados… supongo que tendré que ir haciéndome a la idea de que ha crecido.
No comprendo cuando algunas amigas me dicen; ¡abuela, qué vieja! Para nada pienso que el hecho de ser abuela me haga ser más vieja, tengo los mismos años que hace tres meses, bueno soy tres meses mayor, pero igual lo hubiese sido si éste acontecimiento no hubiese sucedido ¿verdad?
Estoy feliz, y deseando tenerlo en mis brazos para mimarlo y consentirlo jeje (creo que ese es un privilegio que tienen las abuelas; agasajarlo y luego, ¡ala! con sus padres y que ellos lo aguantes) ¡qué mala soy! Jijiji

Vendrá para Navidad, y espero que con un pan bajo el brazo, como se suele decir.
La cosa está un poco chunga con esto de la crisis, y claro está, un niño requiere muchos gastos y todos queremos darle lo mejor para que no le falte de nada. Soy una persona optimista, siempre he visto la botella medio llena, por lo tanto estoy convencida de que todo saldrá bien, o mejor dicho: muy bien.

En fin, no tendré más remedio que ponerme a escribir cuentos, ¿los abuelos tenemos que contar cuentos verdad? pues se los iré entremezclando con los tradicionales.
Mis sobrinos me llaman “titamarichula” así que ahora seré "abuelamarichula" ¡jolín! pues sí que tendrá que aprender a hablar bien éste niño, la palabrita parece un trabalenguas.

Siempre es motivo de alegría una nueva vida, y más aun si ese nuevo ser que viene, es un cachito tuyo.



11 jun. 2009

Finalicé la corrección.


Por fin, terminé la corrección de mi novela “El corazón de nácar” otra vez. Es cierto, al menos la he arreglado mil veces, ¿exagerada? Bueno, sí, un poco, pero al menos han sido novecientas noventa y nueve veces.
Ésta vez estoy más satisfecha, ya veremos lo que pasa.

Cuando terminé el taller de creación literaria, pensé que no había servido para nada. Es cierto que tenía más idea sobre cómo escribir, pero creía que sólo era eso: un poco de más idea. Fue al comenzar a corregir la novela, cuando me dí cuenta de lo que había aprendido.
Las frases redundantes, las estereotipadas, algún que otro hipérbaton y frases fuera de contexto que más que adornar la novela, la destrozaba.
He ido leyendo y corrigiendo página a página. ¿Es a esto, amigos y amigas escritores, a lo que os referís cuando habláis de corregir vuestros trabajos? Espero haberlo hecho bien, por lo menos está mejor que al principio, eso está claro.
Ahora se la entregaré a una persona que sabe mucho de correcciones, y veremos qué me contesta.
La novela tiene acción, intriga y un toque romántico, en fin, todos los alicientes para ser una novela publicable, lo que es menester, es que esté bien escrita y descrita ¿no?

4 jun. 2009

Blanca Miosi


El día 9 de Junio saldrá a la luz; El Legado, segunda novela de una gran escritora y amiga: Blanca Miosi. Es cierto cuando Blanca dice que Internet une a las personas, yo he encontrado muy buenos amigos aquí, y uno de ellos: es esta mujer de gran corazón.
Blanca Miosi nació en Perú y reside en Caracas, Venezuela. Estudió dibujo en la Escuela Nacional de Bellas artes del Perú y actualmente compagina el trabajo de diseñadora de moda con el de escritora. http://blancamiosiysumundo.blogspot.com/
Su última novela publicada en España: La Búsqueda (Roca Editorial 2008) está basada en la vida de su esposo, prisionero en varios campos de concentración Nazis. Waldek Grodek,: un superviviente del holocausto. ¡Un libro que no pueden dejar de leer!.
También os dejo el video promocional de "El Legado, la hija de Hitler". Ella mejor que nadie os hablará de su novela.
Espero que os deis un paseo a la librería más cercana para haceros con uno se los ejemplares. Yo, ya lo tengo reservado.

5 may. 2009

Fin del taller

El día dieciséis de Marzo, comencé en el taller de creación literaria, y ayer, cuatro de Mayo se terminó: tengo que confesar que al final, me ha sabido a poco.

Llevaban la mitad del curso cuando yo comencé. Al principio me costó adaptarme, me resultó muy cuesta arriba, incluso pensé en dejarlo. Pero luego te das cuenta que es normal, que todos han sentido miedo al principio. No obstante, poco a poco va pasando, los mismos compañeros te dan ánimos, apoyo, y confianza, llega un momento que estás tan integrado como si hubieses comenzado con ellos desde el principio. Te sientes bien allí, con gente que tiene tu misma afición: la literatura, las ganas de escribir, de crear historias. Hemos coincidido un grupo de escritores (porque todos los somos) cada uno con un género distinto, pero con un mismo objetivo.
También tengo que mencionar a la profesora, una profesional como la copa de un pino: Carmen Zulueta. Con su paciencia infinita nos ha guiado día tras día por este loco mundo de la escritura. En definitiva ha resultado ser una clase estupenda, donde todos hemos terminado siendo amigos y compañeros.
Y digo compañeros, porque resulta que juntos vamos a publicar nuestro primer libro. Sí, como suena, la editorial C&M recopilará algunos de nuestros trabajos y nos publicará un libro que irá con su presentación, y la firma de ejemplares y todo. Podéis comprobarlo en éste enlace: http://blog.editorialcm.es/ Estoy muy ilusionada, supongo que mis compañeros también.
En octubre se hará la presentación, sospecho que será una tirada corta (para las familias y amigos) aun así, es una gran ilusión.
Claro está, tendremos que reunirnos para decidir la portada y la contraportada del libro, el día de la presentación, y todas esas cosas que tienen que hacer los escritores jejeje.

Ya iré contando las novedades.

13 abr. 2009

El ladrón


Cuando Vicente entró en la mansión, un éxtasis de júbilo recorrió su cuerpo. Llevaba días observando la casa y por eso sabía que no encontraría a nadie dentro. Sus habitantes salían todas las noches en cuanto oscurecía.
- Deben tener muchísimo dinero para permitirse el lujo de ir cada noche de fiestas.
Confirmando sus pensamientos, observó los adornos, todos de oro y plata. Los cuadros (sabía algo de arte y por eso reconoció que eran originales) debían valer una fortuna.
- Tengo tiempo – se volvió a decir – tengo toda la noche, sus dueños no volverán hasta el amanecer.
Se acercó a un pequeño mueble que estaba en una esquina del salón, lo abrió y tomó una botella sirviéndose un gran vaso de Whisky, con el recipiente en la mano derecha comenzó a recorrer la vivienda con parsimonia, creando un análisis mental de todo lo que podía sustraer.
Vicente era bueno en lo suyo y disfrutaba cuando leía en el diario matinal:
“Ladrón de guante blanco vuelve a robar en otra fastuosa mansión. Sustrayendo una considerable fortuna en joyas y enseres. No deja rastro, sólo una botella de whisky vacía y un vaso sin huellas”
Sí, él era minucioso y ordenado, jamás dejaba señales de su paso: era un profesional.
Terminó su incursión por el salón y decidió comenzar en los dormitorios cuando de pronto oyó el chasquido de las llaves en la puerta.
- ¡Maldita sea! hoy llegan temprano.
Buscó con la mirada un lugar donde esconderse, observó una puerta de madera bajo las escaleras.
- Éste será un buen sitio hasta que se duerman.
Al traspasar la puerta, observó que unas escaleras descendían hasta la oscuridad más estentórea. Descendió lentamente escalón por escalón, dejándose guiar por su mano izquierda apoyada en la pared. Cuando llegó al fondo, sus ojos se habían adaptado a la oscuridad y pudo observar entre penumbras el lugar.
El sótano era amplio y abundaba el polvo y las telarañas.
- ¡Estupendo! Seguro que hace años o siglos que nadie baja aquí, en cuanto se acuesten podré marcharme, otro día volveré y concluiré mi trabajo.
Observó en su mano el vaso, se maldijo recordando que había dejado la botella encima de la mesa. No podrías volver tan pronto como pensaba: por primera vez había sido irresponsable dejando pruebas de haber estado allí.
Volvió a examinar la estancia, algunos trastos viejos, un enorme y repleto botellero, y un par de arcones eran el único mobiliario. Quizás podría quedarse allí durante un tiempo, después de todo, nadie lo echaría en falta pues no tenía familia.
Recapacitó. Seguramente los dueños denunciarían el allanamiento y la policía registraría la casa, incluido el sótano.
Un ruido procedente de arriba lo sobresaltó.
- ¡También es mala suerte! – pensó mientras buscaba un sitio para esconderse – seguro que llevan años sin bajar y precisamente hoy se les ocurre hacerlo.
Intentó abrir uno de los baúles, no obstante le fue imposible hacerlo con una sola mano, tomó un largo trago del fuerte licor antes de dejar el vaso en el suelo.
No podía ver el interior del cajón, al introducir la mano notó que únicamente contenía un trozo de tela, calibró su tamaño y él encajaba perfectamente, incluso estirado.
Antes de cerrar la cubierta escuchó la conversación procedente de las escaleras.
- Lo siento, querida – dijo una voz de hombre – lamento que nos hayamos quedado sin postre, pero aquel hombre me incomodaba, olía fatal y me producía repugnancia: se me cortó el apetito de repente.
- Es cierto – respondió la mujer – a mí me ocurrió lo mismo. Ya te dije que el lugar no me gustaba.
- La próxima vez te haré caso - indicó el esposo

Vicente, cerró la tapa con sumo cuidado, intentando hacer el menor ruido posible pues las voces cada vez estaban más cerca. En la oscuridad de su escondite, calculó cuánto tiempo tardaría el dueño de la casa en coger lo que hubiese bajado a buscar, y si habría suficiente oxígeno allí dentro para resistir la espera.

Agudizó el oído tanteando si ya se habrían marchado. No escuchó nada y decidió salir, no obstante antes de hacerlo él la tapa se abrió desde fuera encontrándose frente a frente con el propietario de la casa.
- Lo siento yo… - Vicente intentó excusarse al tiempo que se levantaba de su improvisada e incómoda cama.
La mujer se acercó a su marido, éste sujetó un encendedor para ver mejor la cara del intruso. El ladrón también pudo verlos a ellos.
La pareja mostró una sonrisa que fue ampliándose cada vez más, la mueca dejó paso a unos finos y afilados colmillos que asomaban en ambas comisura de sus labios.
- Vaya, querida, parece ser que después de todo, tendremos postre.

9 abr. 2009

Hoy he recibido un regalo.




Es cierto hoy he recibido un regalo que no espera, pero es que mi amiga Ana, es mucha Ana, y “lo que ella no idee es que no se ha inventao”.
Ha llegado de otro permiso hospitalario, pues como dije en otra entrada, lleva dos meses esperando quirófano para ser intervenida de una operación de corazón, ¿cómo es posible que puedan hacer esto? Dejar a personas recluidas en un hospital días tras días.
¡¡¡Dos meses!!! ¿Cómo pueden permitir que una persona espere tanto para una operación? ¿Cómo pueden permitir que una persona esté tanto tiempo encerrada encontrándose “bien? y lo digo entre comillas porque si los médicos están dispuesto a consumar la operación es porque lo necesita, y según ellos con urgencia, por lo tanto: no sé a qué esperan.
Lo siento me he desviado de lo que quería contar, pero es indignante ¿no? Y la seguridad social es como es.
Como digo, Ana llegó ayer de permiso, estaba un poco triste y deprimida, pero es normal, son muchas las horas que tiene al día para pensar, son muchas los días que pasa allí encerrada pensando y conviviendo con otros enfermos, en un sitio así uno se deprime. Anoche estuvimos juntas un rato, intenté animarla, sin mucho éxito, todo hay que decirlo. Hoy se ha levantado y lo primero que ha hecho ha sido ir a la tienda y recoger un regalo que ya tenía encargado para mí. Se trata de un azulejo pintado y grabado a mano, en el que pone “aquí vive una escritora” dice que es para que me lo crea, que lo tengo que mirar todos los días hasta que se me introduzcan las letras en la cabeza.
Es el mejor regalo que he recibido nunca. Aunque ella debería tener otro igual pues también es escritora, y una gran poeta. En sus poesías describe a su Andalucía tal y como la siente; con toda el alma. Os doy el enlace donde tiene algunas de sus poesías, por si os apetece leerlas. http://www.yoescribo.com/publica/comunidad/autor.aspx?cod=75505
Ana, muchas gracias, nunca podré agradecerte esta sorpresa que me has dado. Espero que todo salga bien, y que pronto podamos irnos de marcha.

29 mar. 2009

El trébol ataca de nuevo


No sé qué pensar. Me niego a creer que sea un cuadro el que nos cambie la suerte, intento pensar que es casualidad.
Ya dije en mi primera entrada, cuando creé el blog, que a partir del día en que coloqué el trébol en un lugar visible, me ocurrieron cosas buenas, una tras otra. Fue cuando comencé a tener mis dudas, aunque aun era reacia a creer del todo en él.
Pues bien, ahora vuelvo a tener mis recelos, y esta vez, quizás me haya convencido.

Yo veía que tenía suerte en cuanto a mis deseos, iba… voy teniendo cada vez más amigos, más logros en lo que me propongo, más confianza en mí misma… Quizás no me entendáis del todo, puede que os parezcan tonterías sin importancia, pero os aseguro que para mí son pasos agigantados.

A mi hijo le iban las cosas mal, o mejor sería decir: desastrosamente mal.
Había roto con su novia, tenía una hipoteca sumamente grande, y para colmo, se quedó sin trabajo. Anímicamente estaba fatal, aunque siempre está de bromas y contando chistes porque es muy dinámico y optimista., yo que lo conozco, sé que interiormente no estaba bien.
Decidí regalarle el trébol, aunque no le dije que era suyo porque es muy sensible. Le afecta mucho cuando un amigo tiene un problema, y estoy segura que sería capaz de regalar el cuadro a otro asegurando que lo necesita más que él. No es normal que un chico de veinticuatro años se preocupe tanto por los demás, pero él es así, siempre lo ha sido, y creo y espero que siempre lo sea. No quiero que piensen que lo dice una madre orgullosa (que lo estoy) de su hijo, que lo digo por alabarle, tiene sus cositas como todos los jóvenes. Le afecta mucho cuando un amigo pasa por un mal momento. Si se cruza con un indigente, le entrega lo que lleve en los bolsillos, que no es mucho porque como digo maneja poco dinero, luego le da mil vueltas a la cabeza, pensando cómo vivirá, si pasará frío o si tendrá para comer.

Hace unos meses le di el trébol, y aunque es difícil de creer, las cosas le han cambiado. Ha vuelto con su novia, el banco le ha ofrecido una renovación para su hipoteca dejándola mucho más reducida, y para colmo de casualidades, su antiguo jefe lo ha llamado para que vuelva a trabajar con él.
Y ahora digo yo ¿es casualidad o es el trébol? Hacía tres años que había roto con su novia, dos intentando que el banco le redujera la hipoteca, y llevaba unos meses sin encontrar trabajo. No sé que pensar. Yo, que nunca he creído en nada, ahora dudo.
Podríamos meditar en la idea de pedirle al trébol que nos toque la lotería, pero no creo que sea esa clase de deseos los que cumple (suponiendo que sea él el causante de las casualidades) creo que únicamente cumple los deseos del corazón. El corazón de mi hijo pedía volver con su novia, poder pagar la casa que habían comprado a medias y encontrar trabajo, y es precisamente eso lo que ha conseguido. Otra cosa que también me gustaría añadir es que él sueña con ser humorista, le encanta subirse a un escenario y hacer reír a los demás, precisamente ahora, está teniendo cada vez más actuaciones.
Creer o no creer, e ahí el dilema. Una cosa es cierta: el cuadro está en un lugar visible del mi salón y se quedará ahí por mucho, mucho tiempo.

25 mar. 2009

Reliquia de familia


La joya había transferido de madres a hijas de generación en generación. ¿Y ahora? ¿para quién sería? Eran hermanas gemelas, idénticas, y sólo una de las dos debía heredad la preciosa reliquia: un diamante incrustado en un anillo de oro.
- Será para la última en casarse – dijo la madre - para la que permanezca a mi lado. Ya sabéis que estoy delicada de salud, y que necesito estar siempre acompañada.
Las hermanas se miraron. Desde que tenían uso de razón, habían visto a su madre enferma, siempre achacosa y mostrando dolores insoportables.
Las miradas entre sí de las gemelas se tornaron frías y agrias.
-Yo te cuidaré siempre, mamá, - dijo Blanca - trabajaré sólo por las mañanas para estar juntas el resto del día.
- Yo pediré el turno de tarde – expuso Clara – así podré estar toda la mañana a tu lado.
- No será por mucho tiempo - determinó la madre - mi precaria salud impedirá que se prologue vuestro sacrificio.
- No será un sacrificio, mamá, estoy encantada de poder compartir todas mis horas libres contigo.
Lo dijeron al mismo tiempo y compás, como si fuese algo ensayado. Eran muchas las veces que solían coincidir en sus pensamientos y bromeaban con ello, sin embargo, en aquel momento les resultó odiosa la coordinación.

Durante un tiempo todo iba según lo acordado, cada una intentaba estar más tiempo con su madre, cada cual pretendiendo ser la mejor hija y la peor hermana.
En el trabajo, Clara tenía un admirador, el cual era rechazado continuamente.
- Estoy enamorado de ti, y me gustaría que formásemos una familia – insistió por enésima vez el joven.
Ella sonrió.
- No puedo estar con hombres – mintió – y no quiero que sufras, por eso te ayudaré a conquistar a mi hermana, si es cierto que te has enamorado de mi, no te resultará difícil hacerlo de ella, pues somos completamente idénticas en cuanto a físico se refiere. Te iré informando de sus gustos, sus preferencias, te iré dando detalles para que la seduzcas, ella es muy femenina, estoy segura que lo conseguirás. Aunque debes prometerme, que bajo ningún concepto le dirás que nosotros ya nos conocíamos y que te he ayudado a conquistarla.
El hombre lo pensó un momento, la miró con desilusión y tristeza.
- De acuerdo – dijo al fin - si sois tan parecidas, supongo que llegaré a enamorarme de ella.

Día tras día, Clara iba informando al hombre de todo lo referente a los gusto de su hermana, que en realidad, eran también los suyos. Día tras día, el galán iba enamorando a Blanca, sorprendiéndola con sus detalles tan acertados.
Comenzaron a salir cada vez con más asiduidad. Blanca iba descuidando su promesa al dejar a su madre sola, aludiendo cualquier pretexto.

- Tu hermana cada vez me deja más tiempo desatendida – comentó la madre – por lo tanto, seguramente tú serás la que herede la joya de la familia.
Clara no pudo ocultar que sus ojos mostraran una sonrisa de triunfo, ¡por fin lo había conseguido! Su madre no aguantaría mucho tiempo más, pues sus achaques eran constantes.
- Yo estaré a tu lado siempre.

Fue precisamente en el cumpleaños de la madre, cuando ésta las reunió a las dos. Postrada en la cama, les habló a sus hijas:
- Blanca, tú has sido mala hija, me abandonaste para casarte y formar una familia. Por el contrario, tu hermana Clara, ha estado siempre a mi lado, cuidándome como una hija debe hacerlo. Se ha quedado soltera y ahora que yo me voy se quedará sola, pero tendrá su recompensa, el diamante será para ella. Hoy cumplo cien años, y en lugar de recibir un regalo, seré yo quién lo proporcione.
La anciana extendió la mano y mostró el magnífico anillo. Los ojos de Clara se iluminaron al contemplarlo.
- Ésta es la reliquia que ha pertenecido a vuestra familia de generación en generación, ahora te la entrego a ti, Clara, guárdala como un tesoro, como lo que es, y cuando te llegue la hora deberás pasarla, desgraciadamente no tienes hija, será tu sobrina quién herede nuestro tesoro más preciado.
Clara ya no sonreía, una infinita tristeza inundó sus ojos. Miró a su hermana, tenía un marido que la adoraba, una hija preciosa, una vida plena y feliz. ¿Y ella? también debería estar feliz, lo había conseguido, el diamante era suyo; entonces ¿porqué se sentía tan desdichada?