25 jun 2009

¡No es justo!


Estoy deprimida y decepcionada.
Sí, aunque no suelo estarlo habitualmente, en estos momentos estoy desengañada de las personas.
Me gustaría utilizar éste blog para dejar una queja, aunque supongo que quedará en el aire, pues nadie puede hacer nada al respecto.

Mi hijo entró a trabajar hace unos meses en su antigua empresa. Resulta que la empresa ha quebrado y no pueden pagar a los trabajadores. Ha trabajado gratis, echando un buen puñado de horas extras, le deben cerca de tres mil euros (y no tiene esperanza de cobrarlos)

Comenzó a buscar empleo dejando curriculum por todos lados. Él es herrero, pero se adapta a todo y estaba dispuesto a aceptar lo que le viniese.
Resulta que tuvo una entrevista para entrar a trabajar cargando y descargando camiones de frutas. El “señor” le dijo que la jornada era desde la una y media de la madrugada hasta que se terminara (no había hora establecida, podía ser las dos o las tres de la tarde). Él aceptó, está desesperado, le viene un hijo en camino y necesita ahorrar.
Bien, pues resulta que el “señor” y él, acordaron y se estrecharon las manos, en que entraría el lunes a trabajar.
Mi hijo estaba feliz, dijo que mientras no encontrara algo de su oficio, aguantaría ahí, que por lo menos tendría algún dinero para pagar la hipoteca de la casa.
Al día siguiente, se enteró por un amigo que el “señor” había contratado a un nuevo trabajador. Por lo visto también le hizo la entrevista y le ofreció menos dinero, el otro chico aceptó y éste “señor” no se lo pensó (ni siquiera contactó con mi hijo para hacerle una nueva oferta). ¿No es una putada? perdón por la expresión, pero no me sale otra palabra que sea más suave.
No es justo, de verdad que no es justo, ¿porqué se aprovechan de esa manera? Ya se que la crisis es para todos, y que el empresario tiene que mirar por su empresa. Pero si se da una palabra, se da. Podía haberle dicho que lo pensaría, que tenía que dar más entrevista; no sé cualquier excusa. Lo que no debe hacer nunca es dar su promesa y luego desilusionar a la persona.
Lamento colocar una entrada tan pesimista, pero necesitaba hacer la protesta.

24 jun 2009

Agotado

Si, amigos, he ido a El Corte Inglés de Sevilla, y resulta que el libro de Blanca Miosi: El Legado, estaba agotado. Bueno, miento: según la chica que miró en el ordenador, había dos en existencia pero resulta que lo buscamos tres cuartos de hora y no apareció por ningún lado. Según ella; seguramente alguien lo había cogido y colocado en otro estante. No lo encontramos. Mi madre, mi hermana, el novio de mi hermana, dos dependientas y yo, estuvimos mirando por todas la sección de libros y no lo vimos.
Tuve que venirme sin él, me dio mucha rabia, pero creo que es una buena noticia para Blanca, y para los que la apreciamos.
No sé cuántos ejemplares tendrían, la chica no me lo dijo. Pero confirmó que pedirían más existencias, me propuso volver dentro de unos días.
Es cierto lo que digo, si alguno vive en Sevilla, podéis acercaros a El corte Inglés que está frente al Hotel Los Lebreros, ya veréis que no miento. Al que está en la plaza del Duque no pude ir porque era ya tarde. Fuimos a última hora porque, si soy sincera, no creí que fuese tan difícil hacerse con un ejemplar del libro. Incluso me llevé la cámara de fotos.
De todas formas, lo he encargado a una amiga que trabaja en una librería cercana a mi casa, espero que me lo traiga pronto.

21 jun 2009

¡La primera foto!

Es la primera foto de mi nieto, o nieta (aun no se sabe), y estoy ilusionadísima: ¡voy a ser abuela!

Me resulta extraño: si parece que fue ayer cuando estaba cambiando los pañales a mi hijo, y ahora resulta que ¡él será papá!
Creo que a todas las madres les pasa; nos parece que nuestros hijos nunca crecerán, y aunque los veamos con casi dos metros de altura, pensamos que aun son unos críos que necesitan de nuestros cuidados… supongo que tendré que ir haciéndome a la idea de que ha crecido.
No comprendo cuando algunas amigas me dicen; ¡abuela, qué vieja! Para nada pienso que el hecho de ser abuela me haga ser más vieja, tengo los mismos años que hace tres meses, bueno soy tres meses mayor, pero igual lo hubiese sido si éste acontecimiento no hubiese sucedido ¿verdad?
Estoy feliz, y deseando tenerlo en mis brazos para mimarlo y consentirlo jeje (creo que ese es un privilegio que tienen las abuelas; agasajarlo y luego, ¡ala! con sus padres y que ellos lo aguantes) ¡qué mala soy! Jijiji

Vendrá para Navidad, y espero que con un pan bajo el brazo, como se suele decir.
La cosa está un poco chunga con esto de la crisis, y claro está, un niño requiere muchos gastos y todos queremos darle lo mejor para que no le falte de nada. Soy una persona optimista, siempre he visto la botella medio llena, por lo tanto estoy convencida de que todo saldrá bien, o mejor dicho: muy bien.

En fin, no tendré más remedio que ponerme a escribir cuentos, ¿los abuelos tenemos que contar cuentos verdad? pues se los iré entremezclando con los tradicionales.
Mis sobrinos me llaman “titamarichula” así que ahora seré "abuelamarichula" ¡jolín! pues sí que tendrá que aprender a hablar bien éste niño, la palabrita parece un trabalenguas.

Siempre es motivo de alegría una nueva vida, y más aun si ese nuevo ser que viene, es un cachito tuyo.



11 jun 2009

Finalicé la corrección.


Por fin, terminé la corrección de mi novela “El corazón de nácar” otra vez. Es cierto, al menos la he arreglado mil veces, ¿exagerada? Bueno, sí, un poco, pero al menos han sido novecientas noventa y nueve veces.
Ésta vez estoy más satisfecha, ya veremos lo que pasa.

Cuando terminé el taller de creación literaria, pensé que no había servido para nada. Es cierto que tenía más idea sobre cómo escribir, pero creía que sólo era eso: un poco de más idea. Fue al comenzar a corregir la novela, cuando me dí cuenta de lo que había aprendido.
Las frases redundantes, las estereotipadas, algún que otro hipérbaton y frases fuera de contexto que más que adornar la novela, la destrozaba.
He ido leyendo y corrigiendo página a página. ¿Es a esto, amigos y amigas escritores, a lo que os referís cuando habláis de corregir vuestros trabajos? Espero haberlo hecho bien, por lo menos está mejor que al principio, eso está claro.
Ahora se la entregaré a una persona que sabe mucho de correcciones, y veremos qué me contesta.
La novela tiene acción, intriga y un toque romántico, en fin, todos los alicientes para ser una novela publicable, lo que es menester, es que esté bien escrita y descrita ¿no?

4 jun 2009

Blanca Miosi


El día 9 de Junio saldrá a la luz; El Legado, segunda novela de una gran escritora y amiga: Blanca Miosi. Es cierto cuando Blanca dice que Internet une a las personas, yo he encontrado muy buenos amigos aquí, y uno de ellos: es esta mujer de gran corazón.
Blanca Miosi nació en Perú y reside en Caracas, Venezuela. Estudió dibujo en la Escuela Nacional de Bellas artes del Perú y actualmente compagina el trabajo de diseñadora de moda con el de escritora. http://blancamiosiysumundo.blogspot.com/
Su última novela publicada en España: La Búsqueda (Roca Editorial 2008) está basada en la vida de su esposo, prisionero en varios campos de concentración Nazis. Waldek Grodek,: un superviviente del holocausto. ¡Un libro que no pueden dejar de leer!.
También os dejo el video promocional de "El Legado, la hija de Hitler". Ella mejor que nadie os hablará de su novela.
Espero que os deis un paseo a la librería más cercana para haceros con uno se los ejemplares. Yo, ya lo tengo reservado.

5 may 2009

Fin del taller

El día dieciséis de Marzo, comencé en el taller de creación literaria, y ayer, cuatro de Mayo se terminó: tengo que confesar que al final, me ha sabido a poco.

Llevaban la mitad del curso cuando yo comencé. Al principio me costó adaptarme, me resultó muy cuesta arriba, incluso pensé en dejarlo. Pero luego te das cuenta que es normal, que todos han sentido miedo al principio. No obstante, poco a poco va pasando, los mismos compañeros te dan ánimos, apoyo, y confianza, llega un momento que estás tan integrado como si hubieses comenzado con ellos desde el principio. Te sientes bien allí, con gente que tiene tu misma afición: la literatura, las ganas de escribir, de crear historias. Hemos coincidido un grupo de escritores (porque todos los somos) cada uno con un género distinto, pero con un mismo objetivo.
También tengo que mencionar a la profesora, una profesional como la copa de un pino: Carmen Zulueta. Con su paciencia infinita nos ha guiado día tras día por este loco mundo de la escritura. En definitiva ha resultado ser una clase estupenda, donde todos hemos terminado siendo amigos y compañeros.
Y digo compañeros, porque resulta que juntos vamos a publicar nuestro primer libro. Sí, como suena, la editorial C&M recopilará algunos de nuestros trabajos y nos publicará un libro que irá con su presentación, y la firma de ejemplares y todo. Podéis comprobarlo en éste enlace: http://blog.editorialcm.es/ Estoy muy ilusionada, supongo que mis compañeros también.
En octubre se hará la presentación, sospecho que será una tirada corta (para las familias y amigos) aun así, es una gran ilusión.
Claro está, tendremos que reunirnos para decidir la portada y la contraportada del libro, el día de la presentación, y todas esas cosas que tienen que hacer los escritores jejeje.

Ya iré contando las novedades.

13 abr 2009

El ladrón


Cuando Vicente entró en la mansión, un éxtasis de júbilo recorrió su cuerpo. Llevaba días observando la casa y por eso sabía que no encontraría a nadie dentro. Sus habitantes salían todas las noches en cuanto oscurecía.
- Deben tener muchísimo dinero para permitirse el lujo de ir cada noche de fiestas.
Confirmando sus pensamientos, observó los adornos, todos de oro y plata. Los cuadros (sabía algo de arte y por eso reconoció que eran originales) debían valer una fortuna.
- Tengo tiempo – se volvió a decir – tengo toda la noche, sus dueños no volverán hasta el amanecer.
Se acercó a un pequeño mueble que estaba en una esquina del salón, lo abrió y tomó una botella sirviéndose un gran vaso de Whisky, con el recipiente en la mano derecha comenzó a recorrer la vivienda con parsimonia, creando un análisis mental de todo lo que podía sustraer.
Vicente era bueno en lo suyo y disfrutaba cuando leía en el diario matinal:
“Ladrón de guante blanco vuelve a robar en otra fastuosa mansión. Sustrayendo una considerable fortuna en joyas y enseres. No deja rastro, sólo una botella de whisky vacía y un vaso sin huellas”
Sí, él era minucioso y ordenado, jamás dejaba señales de su paso: era un profesional.
Terminó su incursión por el salón y decidió comenzar en los dormitorios cuando de pronto oyó el chasquido de las llaves en la puerta.
- ¡Maldita sea! hoy llegan temprano.
Buscó con la mirada un lugar donde esconderse, observó una puerta de madera bajo las escaleras.
- Éste será un buen sitio hasta que se duerman.
Al traspasar la puerta, observó que unas escaleras descendían hasta la oscuridad más estentórea. Descendió lentamente escalón por escalón, dejándose guiar por su mano izquierda apoyada en la pared. Cuando llegó al fondo, sus ojos se habían adaptado a la oscuridad y pudo observar entre penumbras el lugar.
El sótano era amplio y abundaba el polvo y las telarañas.
- ¡Estupendo! Seguro que hace años o siglos que nadie baja aquí, en cuanto se acuesten podré marcharme, otro día volveré y concluiré mi trabajo.
Observó en su mano el vaso, se maldijo recordando que había dejado la botella encima de la mesa. No podrías volver tan pronto como pensaba: por primera vez había sido irresponsable dejando pruebas de haber estado allí.
Volvió a examinar la estancia, algunos trastos viejos, un enorme y repleto botellero, y un par de arcones eran el único mobiliario. Quizás podría quedarse allí durante un tiempo, después de todo, nadie lo echaría en falta pues no tenía familia.
Recapacitó. Seguramente los dueños denunciarían el allanamiento y la policía registraría la casa, incluido el sótano.
Un ruido procedente de arriba lo sobresaltó.
- ¡También es mala suerte! – pensó mientras buscaba un sitio para esconderse – seguro que llevan años sin bajar y precisamente hoy se les ocurre hacerlo.
Intentó abrir uno de los baúles, no obstante le fue imposible hacerlo con una sola mano, tomó un largo trago del fuerte licor antes de dejar el vaso en el suelo.
No podía ver el interior del cajón, al introducir la mano notó que únicamente contenía un trozo de tela, calibró su tamaño y él encajaba perfectamente, incluso estirado.
Antes de cerrar la cubierta escuchó la conversación procedente de las escaleras.
- Lo siento, querida – dijo una voz de hombre – lamento que nos hayamos quedado sin postre, pero aquel hombre me incomodaba, olía fatal y me producía repugnancia: se me cortó el apetito de repente.
- Es cierto – respondió la mujer – a mí me ocurrió lo mismo. Ya te dije que el lugar no me gustaba.
- La próxima vez te haré caso - indicó el esposo

Vicente, cerró la tapa con sumo cuidado, intentando hacer el menor ruido posible pues las voces cada vez estaban más cerca. En la oscuridad de su escondite, calculó cuánto tiempo tardaría el dueño de la casa en coger lo que hubiese bajado a buscar, y si habría suficiente oxígeno allí dentro para resistir la espera.

Agudizó el oído tanteando si ya se habrían marchado. No escuchó nada y decidió salir, no obstante antes de hacerlo él la tapa se abrió desde fuera encontrándose frente a frente con el propietario de la casa.
- Lo siento yo… - Vicente intentó excusarse al tiempo que se levantaba de su improvisada e incómoda cama.
La mujer se acercó a su marido, éste sujetó un encendedor para ver mejor la cara del intruso. El ladrón también pudo verlos a ellos.
La pareja mostró una sonrisa que fue ampliándose cada vez más, la mueca dejó paso a unos finos y afilados colmillos que asomaban en ambas comisura de sus labios.
- Vaya, querida, parece ser que después de todo, tendremos postre.