2 mar. 2009

Mi hermana




Suele decirse que los hermanos no deberían llevarse mucha diferencia de edad para que haya conexión. Los que entienden, dicen que dos o tres años es lo correcto para que haya complicidad entre ellos y puedan estar más unidos. Bueno, pues yo digo que los entendidos se equivocan, y que la diferencia de edad entre hermanos no es impedimento para que pueda existir unidad, quizás más grande que la que hay entre gemelos.

Cuando mi hermana Soraya nació; yo tenía dieciocho años. Podría haber sido mi hija, lo sé, es más, mi hijo mayor nació dos años y medio después. A cauda de la corta diferencia de edad entre ellos, siempre se han comportado más como hermanos, que como tía y sobrino.
Tengo que aclarar, que casi por el tiempo del nacimiento de Soraya, yo terminé de escribir mi primera novela: por entonces no podía imaginar que era un presagio, pues ella sería la causante de que viera la luz muchos años después, aunque no me adelantaré a los acontecimientos.

Mientra ella era una niña, no hubo más unión que la que puede haber entre madre e hija, es más, mi hijo y ella bromeaban en el colegio pasándose por hermanos, consiguiendo engañar a la mayoría, pues físicamente se parecen.
Fue en la adolescencia, cuando entre nosotras surgieron las confidencias. Llegaba pidiendo consejos para sus “grandes” problemas de adolescente, ya sabemos que cuando se es adolescente, los problemas son “enormes”.
Hablábamos muchas veces, ella me pedía consejos y yo le aconsejaba, procurando no imponerle, sólo orientarla. No sé si porque ella era más adulta o yo más infantil, el caso es que nuestra complicidad se hizo cada vez más estrecha.
Cuando llegó a la mayoría de edad, yo estaba comenzando a escribir mi segunda novela. Fue por entonces cuando le hablé de que me gustaba escribir, hasta entonces nunca se lo había dicho a nadie, era mi secreto, como si fuese algo malo, un pecado del que tuviera que avergonzarme.
Comenzó a decirme que era tonta, que yo tenía un Don, algo que no mucha gente tiene, que si escribía muy bien, que si mi novela era fantástica… en fin, llenó mi ego, que por entonces era una bolsita que estaba sin estrenar, no quiero decir con esto que esté llena, pero sí, tengo más confianza en mí misma, algo de lo que carecía.



Se lanzó a divulgar (cada vez que tenía ocasión) que yo escribía. Mis otros hermanos y sus esposas, me pedían la novela para leerla, yo se las daba con más vergüenza que otra cosa. Ellos también me han apoyado mucho, pues tal y como digo en anteriores entradas, son los causantes de que mi relato fuese presentado en público.
Hubo una anécdota que para mí significó mucho y me causó una gran satisfacción. Una de mis cuñadas leyó mi novela, ella nunca había sentido curiosidad por leer un libro y desde entonces se le abrió el apetito por la lectura. Dice que yo tengo la culpa de que ahora sea una lectora empedernida. Pienso que es una gran satisfacción el que te culpen de eso, de ser la causante de infundir la pasión por la lectura a alguien que nunca antes le había interesado (lejos ya de que la novela sea buena o no).

Mi hermana encontró la página de Yoescribo, me animó a que entrara en ella y colgara mis narraciones bajo amenaza de que dejaría de hablarme si no lo hacía.
Tras dudarlo muchas veces, lo hice, y me siento feliz de haberlo hecho.
En Yoescribo encontré a personas con mi misma afición. El primero que se ofreció a ayudarme fue Felixon, un gran escritor, un gran crítico de películas y un excelente crítico de novelas. Me ayudó mucho corrigiendo mis faltas de ortografía, y dándome algunos consejos sobre escritura, incluso éste blog, sin su ayuda, no hubiese sido posible; y eso que por entonces estaba bastante abrumado con un asunto familiar. Le estoy muy agradecida por ello y creo que jamás podré pagarle su atención y su paciencia. Éste es el enlace de su blog, en él podéis comprobar que no miento. http://impresionesdefelix.blogspot.com/
También encontré a la que ha resultado ser una de mis mejores amigas, la escritora y además ganadora del concurso de novela Mª Dolores García Pastor. A la Brujita ya la conocéis porque la he mencionado en algunas entradas anteriores, y he señalado lo importante que es su amistad para mí. También os dejo su blog. http://labrujadeclara.blogspot.com/, http://librosalaluzdelaluna.blogspot.com/
Hace poco, entró en mi blog otra gran escritora, Blanca Miosi, también la conocía de Yoescribo y tengo que decir que la seguía desde hace tiempo, pero nunca me puse en contacto con ella a causa de mi dichosa cortedad para relacionarme. Resulta que es una persona magnífica, de gran corazón y sencillez, que desde el primer momento no ha dudado en ofrecerme su ayuda. También se ha convertido en una excelente amiga y maestra. Su novela La Busqueda, está expuesta en el museo Powstania de Varsovia. Os dejo el enlace del blog, es un libro que no podeis dejar de leer. http://labusqueda-por-blancamiosi.blogspot.com/, http://blancamiosiysumundo.blogspot.com/
Quiero decir con esto, que conozco a mis amigos gracias a la constancia de mi hermana, si ella no fuese tan constante, yo jamás hubiese salido de mi agujero.

Debería hablar de otra gran amiga, o dos grandes amigas mejor dicho, pero a ellas no las conocí en Yoescribo, así que, esa es otra historia que contaré en otro momento.
Publicar un comentario